LA INCREIBLE SENSACIÓN DE DESAYUNAR EN LA COCINA

Hace años cambiamos la cocina de casa. Por aquella época yo trabajaba haciendo eso y conocía bien la materia, así que como era para uso y disfrute propios, me recree diseñando los módulos según nuestras necesidades.

Aprovechando que la cocina estaba abierta al salón, proyecté una isla con mucho almacenaje por un lado y una encimera de fondo especial que volara por el otro para crear una zona de comedor. Resultó un espacio muy funcional que todavía hoy nos hace suspirar. Muchos desayunos, almuerzos, meriendas, cenas, tapeos y picoteos a deshora se han dado allí, porque realmente la cocina es el corazón de mi casa.



El otro día hablaba con alguien de ésto de comer en la cocina, pero que desgraciadamente no podía permitirse renovarla ahora, y le dije "Si quieres, puedes, tu". No es cuestión de meterse en obras, ni de gastar un pastón que no tienes en la cocina de tus sueños. Es momento de buscar alternativas. Tener una zona de office en la cocina tiene sus ventajas, sobretodo si hay niños, porque evita que se ensucie el resto de la casa, reduce los recorridos para poner y recoger la mesa, y es perfecto para desayunos rápidos.

Aunque tu cocina sea pequeña, tú también puedes hacerte una zona de office. ¿Cómo? Fácil. Implanta una mesa abatible en un rinconcito y busca un par de sillas de tijera (que escondes detrás de la puerta cuando termines). En Ikea venden la mesa Norbo, muy barata, en varios colores, pero para construir una mesa plegable a tu gusto solo necesitas un tablero y una escuadra abatible. Tomar medidas, abrir agujeros y colocar. ¡Está chupao!

Vale. No es una idea super novedosa pero ahora sabes que es más simple de lo que pensabas y no podras resistirte a la increible sensación de comer en la cocina.

+ Para pequeñas reformas y otras dudas contacta conmigo a través del email hola@knnot.com

Feliz domingo.

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